CLARA SOLOHAGA -ARGENTINA-

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Desde pequeña soy una aficionada a la lectura, me
gusta escribir, lo hago desde el corazón y no desde
la razón, mi imaginación no tiene límites y eso es lo
que me lleva a crear ese mundo de fantasía o realidad.
Mi nombre es (Clarisa Macgregor) y resido en Argentina. clarisol66@hotmail.com
 

LA AVENTURA DE RAQUEL II

 


Después de esa experiencia en el bosque, la vida de Raquel cambio tal cual como se lo habían dicho los ángeles y las hadas. En cuanto llegó a la oficina todo le parecía distinto, tan distinto y tan igual, vaya metáfora -se dijo-. Sus compañeros no dejaban de sonreírle, los clientes otro tanto, y ella solamente devolvía las sonrisas.
Raquel no se daba cuenta lo que irradiaba.
Las personas solamente sentían una gran alegría cuando la miraban.
Mientras caminaba por la calle
Siempre había alguien que se acercaba
Para hablar con ella, para contarle sus problemas
Para que las escuchara,
Y de la boca de Raquel solo salían palabras de aliento
Como si nada.
Así pasaron las semanas y los meses
sin que se percatara de que el tiempo transcurría
sin decirle nada.
Hasta que una mañana Raquel sintió la llamada
Esa que hacia un tiempo la despertara
A la vida, a la calma.
Se vistió y salió como todas mañanas,
Allí estaba ese susurro, esa llamada,
Sus oídos no dejaban de escuchar su nombre
Raquel ven aquí por favor,
Llegó la hora de hablar contigo con calma.
Raquel que ya conocía de que se trataba
Camino hacia el bosque y esperó
Que aparecieran ante sus ojos esas hadas, esos ángeles
Que otrora la llamaran.
Si, aparecieron allí ante sus ojos, deslumbrantes con sus alas
Agitándolas como si el viento las ayudara.
-Raquel has venido, has escuchado nuestra llamada,
Nos alegra mucho verte aquí mi gran niña amada
Esto quiere decir que has crecido y
 mucho más de lo que se esperaba.
Te preguntarás porque te llamamos
Como la vez pasada, es que tenemos
Un mensaje para ti, niña amada,
Te hemos observado como transitas por la tierra
Dejando tus huellas bien marcadas,
Dejando a cada paso la mejor versión de ti
Ante tus amigos y ante cualquiera
Que se te cruzara.
Pero Raquel necesitamos algo más
Para que nosotros podamos ayudar
A las personas necesitadas
Ya sea de cariño, de amor, de paciencia
De salud y de abundancia,
Necesitamos además que desde tu corazón
Salgan esas palabras, que ellos tanto esperaban,
que allí donde tus manos se posen
lleves calma al dolor que tanto los agobiaba.
Que sientan el amor que irradias.
Raquel escuchaba y se preguntaba
Si se daban cuenta que ella
Solamente era humana.
Que a veces las emociones una mala jugada le pasaban.
Sentía la impotencia de no entender nada,
Con lágrimas en los ojos, pero en calma
Les dijo, yo no sé hacer lo que me piden
Solamente soy humana.
El silencio en un instante cubrió la tarde dorada,
Raquel vio la bondad
Reflejada en sus miradas y escucho como le decían:
No temas Raquel, tú ya haces todo lo que
Te hemos dicho, pero sin tener conciencia de ello,
Lo haces, porque has despertado al amor cuando abrazas,
cuando escuchas las historias de sus vidas,
cuando alimentas a las mascotas que deambulan por las calles
sin dueños y perdidos, buscando una mano que les diera cariño,
cuando escuchas a las aves y les das miguitas de pan
para que con su trinar continúen alegrando el día sin cesar.
Eres humana, pero debemos decirte que tú eres la elegida,
Tú eres el ángel humano que habita aquí en la tierra
Para representarnos a nosotros que somos los
Ángeles y las hadas invisibles a los ojos
De aquellos humanos que no creen en nada.
Raquel todavía con lágrimas en sus mejillas,
Se sentía tan amada, que solamente pudo
Irradiar amor desde su corazón y su mirada.
Los ángeles y las hadas danzaban sin cesar
Alrededor de ella como si nada las detuviera,
Como si el mundo fuera de ellas.
Raquel desde ahora en más sentirás nuestra presencia
Que te acompaña y así podrás ayudar a los demás
Cuando te necesiten y seas llamada.
Disfruta Raquel cada día de esta vida que te ha sido dada,
Que nosotros junto a ti estaremos siempre niña amada,
Raquel ya más tranquila y entendiendo lo que le transmitían
Solamente les dijo que los amaba y que esperaba verlos 
Muy pronto para así aclarar las dudas que se le presentara
En este camino que ellos le proporcionaran.
La abrazaron y sus alas rozaron sus mejillas
Dejando una fragancia que llenaba el aura.
Caminó en silencio con sus pensamientos
Que no dejaban de decirle eres amada, eres útil
Para ayudar a los demás, aunque nunca te percataras.
Y así Raquel ya consciente de su vida,
del camino que le esperaba, recorrió el mismo
junto a los ángeles y las hadas.